Félix pensó que los buitres se extinguirían. No podía imaginar la espectacular recuperación de tres de las cuatro especies de buitres españolas el buitre leonado, que ha pasado de 8.000 parejas en 1980 a 40.000 en 2021; el buitre negro, que pasó de 300 parejas en 1980 a 2.700 en 2021 y el quebrantahuesos, que pasó de 

Decía en su programa de Radio Nacional: 

«Los buitres leonados eran la mejor política sanitaria de nuestros campos. De esta manera, los buitres y los labradores, aquella gran población rural española formaban como un todo que se ayudaba en yo te doy proteínas y tu me limpias mis campos de podredumbres. Pero, amigos míos, los mulos y los burros, y las mulas, y todo el ganado de labor, ha sido sustituido por los tractores. La ganadería lanar ha disminuido enormemente y se estabula porque nadie quiere ser pastor. Los niños ya tienen muy pocos amigos que sean viejos caballos píos, de piel tachonado de manchas, que un día se morían y se los comían los buitres. Es otro el idioma, es otra la poesía, es otra la música del campo.»

No contaba con que los buitres se iban a recuperar en cuanto se redujera el uso de veneno en el campo y los tiroteos. Se adaptaron a comer ganado estabulado arrojado al vertedero. Pero ese cambio también se vio amenazado hacia el año 2000 cuando con el problema de las vacas locas, se prohibió el depósito de los animales muertos en el campo. Se mitigó con una ley que permite de nuevo alimentar a los buitres.

En la monografía de la revista ‘El Cárabo’ se dice que en el Paleolítico los buitres se beneficiaban de los cadáveres abandonados por los grandes rebaños de Uros, Bisontes y Caballos salvajes que vagaban en libertad a través de Europa. ¡Qué bella época!… pero no lo pensemos más, aquello se acabó. Actualmente, son animales de granja: bueyes, cerdos, ovejas…»

Eso es así, pero no tiene porqué no volver a ser. Las inicativas de rewilding en marcha tratan de recuperar animales equivalentes al uro y al tarpán, amén de los bisontes, para que vuelvan a ocupar el nicho ecológico que hace 5.000 años les arrebató la ganadería. De nuevo las especies carroñeras, incluidos el lobo y el oso, podrán alimentarse de los grandes herbívoros salvajes que sucumban.

El ejercicio para la retentiva y la narrativa oral que te proponemos con el buitre leonado como protagonista es este relato que nos dejó y del que solo te damos el audio de la segunda parte, para que te sea más fácil retener ese párrafo e.intentar grabarlo tu con tu voz y ese estilo narrativo que te dará el no leer el texto, sino contarlo de memoria como le contarías a unamigo lo que has visto en el cuaderno correspondiente del cuaderno El Cárabo dedicado al buitre leonado. Algo que esperamos puedas ir a ver en persona muy pronto.

Relato de Félix sobre el bitre leonado:

«El pueblo, en el que transcurrió mi infancia y donde yo nací, se llama Poza de la Sal. Pueblo que, por cierto, me ha honrado con un grupo escolar que lleva mi nombre y lleva un pequeño busto de bronce, situado, precisamente, en un mirador llamado El Calvario, desde donde a mí me encantaba contemplar las órbitas interminables de los buitres en el cielo azul.

En aquel pueblo, no demasiado grande, mis pasatiempos, diría que, apasionados, cuando yo tenía ocho, nueve y diez años, es decir, antes de que el internado me desarraigara de una manera violenta de aquellas mis vivencias agrestes e infantiles, mis pasatiempos, como les digo, favoritos consistían en estar en el campo, consistían en observar con todo el detenimiento y con toda la pasión los movimientos de los animales. ¡Cuánto he mirado yo a los buitres y a las águilas! Cuanta envidia me daban a mí sus alas poderosas; cuantas sugestiones y sugerencias de viajar, de ser libre, de enfrentarme algún día con el mundo con la libertad absoluta con que lo hacían aquellos buitres y aquellas águilas de mi infancia.

Era verdaderamente maravilloso.»

Ahora conecta el audio y escúchalo mientras lees el texto a la vez que memorizas el estilo narrativo:

 

«Tendido en las praderas de aquel Calvario, con el pueblo a mis espaldas, escuchando los cantos de los gorriones en los tejados, las pasadas chirriantes de los vencejos, los movimientos de las golondrinas en un mundo ornítico, escuchando también el silbido del mirlo que cantaba en un viejo nogal en la huerta, en aquel ambiente ornítico, ver a los reyes de los pájaros, a los señores del espacio, los buitres, las águilas, los halcones, seguirles con la mirada infantil sin ninguna preocupación, escuchando debajo de mi espalda el palpitar de la Tierra en la naciente primavera, sintiendo la frescura de la hierba en las palmas de mis manos, y mis ojos, colgados del cielo; mis ojos, adheridos con todo el amor y con toda la integración con que un hombre se puede integrar en su madre, que es la naturaleza, siguiendo el vuelo de los buitres y el vuelo de las águilas.»

 

Air capítulo competo en: https://www.rtve.es/alacarta/audios/la-aventura-de-la-vida/aventura-vida-profesor-ornitologia/1617697/